No todo el mundo llega a la oposición con el mismo tiempo. Una persona empieza con dos años por delante y varias horas libres al día. Otra, a seis meses vista y con un trabajo que le come la semana. Darles el mismo plan no tendría sentido. A una le sobraría calma y a la otra le faltaría el aire.

Por eso, cuando creas tu plan en Persevera, no te pedimos que elijas una “intensidad” a ojo. La app mira el tiempo que tienes hasta el examen, lo compara con lo que el temario pide de verdad y, con eso, decide tu ritmo. Y te explica cuál te toca y por qué.

Cómo se decide el ritmo

La cuenta es fácil de explicar. Comparamos las horas que puedes dedicarle de aquí al examen con las que el temario necesita para leerlo, repasarlo y practicarlo. Según vayas sobrado, justo o apurado de tiempo, sale tu ritmo.

Hay algo que no cambia en ninguno de los tres, sea cual sea tu oposición: el día del examen todo se juega marcando respuestas. La prueba es tipo test y, donde hay un supuesto práctico, también se resuelve marcando opciones. Todo se responde marcando la opción correcta.

Eso sí, no quiere decir que valga con practicar a lo loco. Hay que estudiar y memorizar el temario. Sin tenerlo dentro no aciertas ni una. Pero como el día del examen todo se juega marcando respuestas (y, donde lo hay, resolviendo un supuesto), hacer tests y casos es lo que convierte lo estudiado en aciertos. Por eso el plan combina estudio y práctica en los tres ritmos. Lo que cambia según tu tiempo es cuánta lectura y cuántos repasos caben encima. Lo de estudiar no se negocia en ninguno.

Los tres ritmos

A fondo. Vas con tiempo de sobra. Lees cada tema con calma, lo repasas varias veces a lo largo de los meses y, además, practicas mucho. Te da margen para asentar bien la teoría antes de apretar con tests y casos.

Equilibrado. Vas con el tiempo justo. Lees lo importante de cada tema sin perderte en cada coma y entras antes en la práctica. Se recorta algún repaso para que te dé tiempo a llegar a todo lo que más puntúa.

Alto rendimiento. Vas con poco tiempo. Aquí se lee más ligero, centrándose en lo que más pesa en el temario, y se practica mucho desde el principio. Es una apuesta consciente. Aceptas algo menos de teoría a cambio de más práctica, para tener las máximas opciones con las horas que tienes.

No lo eliges tú, y es a propósito

El ritmo no es un botón que tú aprietes. Lo calcula la app a partir de tu situación real. Si te dejáramos elegir, sería fácil marcar “a fondo” por ilusión y acabar con un plan que no cabe en tu vida y que te hace sentir siempre por detrás. Preferimos decirte la verdad sobre el tiempo que tienes y montar el plan en consecuencia. Y si tu situación cambia, regeneras el plan y se recalcula el ritmo.

Conocer de verdad el tiempo que tienes es lo que permite aprovecharlo. Sean muchas horas o pocas, el plan se ajusta para que llegues al examen lo mejor preparado posible.