Cuando preparas una oposición, la pregunta que de verdad importa no es “¿cuántas horas le he echado?”, sino “¿domino este tema o no?”. Y esa pregunta es traicionera. Haces un test, sacas un 7, y te quedas igual: ¿es un 7 de verdad o tuviste suerte con las preguntas fáciles? ¿Y todo lo que no entró en ese test?

Persevera intenta responderlo con un número del 0 al 100 que llamamos dominio del tema. No es una nota de examen ni una bola de cristal: es una estimación honesta de cuánto controlas cada tema, hecha con los datos que tú mismo generas al estudiar. Este artículo te explica, sin caja negra, de dónde sale ese número.

Un número que junta varias señales

El problema de fiarte de una sola cosa —solo los tests, por ejemplo— es que cada herramienta mide una parte distinta del aprendizaje. Saberte las flashcards no es lo mismo que resolver un caso práctico.

Por eso el dominio combina tres fuentes:

  • Flashcards — cuántas tarjetas del tema tienes realmente asentadas. No “vistas”, sino respondidas bien de forma repetida en el tiempo.
  • Tests — tu porcentaje de acierto en las preguntas tipo test de ese tema.
  • Casos — cómo te va en los supuestos prácticos y minicasos, en los bloques que los tienen.

Cada fuente produce su propia nota de 0 a 100, y el dominio es la media de ellas. Pero no una media a partes iguales.

Por qué unas fuentes cuentan más que otras

No todas las señales valen lo mismo. Resolver bien un test demuestra más que tener las flashcards a medias. Así que cada fuente tiene un peso distinto.

En un tema sin casos prácticos:

  • Flashcards: 55 %
  • Tests: 45 %

En un tema con casos prácticos (que exigen más nivel):

  • Flashcards: 35 %
  • Tests: 30 %
  • Casos: 35 % (minicasos + supuestos)

La lógica es sencilla: los tests y los casos, que son lo más parecido al examen real, mandan; los casos ganan peso en cuanto el bloque los incluye. Las flashcards, por su parte, funcionan porque te obligan a recordar de memoria en lugar de releer; si quieres entender por qué eso es tan potente, lo contamos en cómo estudiar para un examen en una semana.

Lo que no has tocado no te penaliza

Esta es la parte que más nos importa. Si no has trabajado una fuente, no cuenta en tu contra.

Imagina un tema donde has machacado las flashcards pero aún no has hecho ningún test. Persevera no te castiga poniéndote un 0 en tests y hundiéndote la media. Lo que hace es ignorar los tests y repartir su peso entre lo que sí has hecho. Tu dominio sale de lo que has estudiado, no de lo que te falta.

Parece un detalle, pero cambia la experiencia entera: el número crece a medida que estudias, en vez de empezar bajísimo y subir a duras penas. No verás un 25 % desmoralizante el primer día solo porque no te ha dado tiempo de tocarlo todo. Verás lo que vale lo que has hecho.

Los colores: dónde mirar de un vistazo

El número se traduce en un color para que sepas dónde está el trabajo sin leer cifras:

  • 🟢 Dominado (75 % o más): lo tienes. Mantenlo con repasos espaciados.
  • 🟡 Irregular (50–74 %): vas, pero quedan agujeros.
  • 🔴 Flojo (menos de 50 %): aquí hay faena.
  • Sin datos: todavía no has hecho nada medible en este tema.

Qué es y qué no es el dominio

El dominio no es una nota de examen ni una garantía de aprobado. Nadie puede prometerte eso, y conviene desconfiar de quien lo haga. Es una brújula: te dice, con tus propios datos, dónde estás fuerte y dónde flojo, para que decidas a qué dedicar las próximas horas en vez de estudiar a ciegas.

Y lo mejor es que se calcula solo. Tú estudia —flashcards, tests, casos— y el número se ajusta. Cuando abras la pestaña Dominio dentro de Progreso, verás todos tus temas ordenados por bloque, cada uno con su anillo de tres colores y su porcentaje: el mapa de tu oposición entera en una sola pantalla.

Sin humo y sin caja negra. Como todo en Persevera.